Homilía 23 abril 2016: San Jorge.
PARTIMOS DE NUESTRA VIDA.
Hoy celebramos la fiesta de nuestro patrono San Jorge. Lo celebramos dentro de la octava de Pascua. Contemplamos su figura a través del prisma de la Resurrección de Jesús.
El mensaje de Jesús.
Es poco lo que sabemos con certeza de este santo. Que existió nos consta por una basílica con su sepulcro en Lidda (Palestina).
Sabemos que fue un mártir durante alguna persecución del s. IV o mediados del III.
Probablemente fue un cristiano de Capadocia (actual Turquía), oficial del ejército romano. Acusado de cristiano es juzgado y condenado, y finalmente, decapitado, no sin antes distribuir sus bienes entre los pobres.
A partir de aquí empieza la leyenda:
o El dragón, la hija del rey…
En la figura de san Jorge podemos contemplar los rasgos pascuales que adornan su figura, tanto en lo que tiene de histórico como lo que tiene de legendario:
o Jorge fue testigo de Jesucristo hasta el extremo del martirio. Nada puede explicar las razones que mueven a los mártires a entregar su vida si no es esa vida nueva que vive el cristiano, gracias a su bautismo, esa vida resucitada, que le mueve a amar como Jesucristo nos amó y entregó su vida por nosotros.
- Quien salga vencedor heredará esto
- El que pierda su vida por mi causa la salvará
o Jorge distribuye sus bienes entre los pobres, imitando así la pobreza de Jesús. Quien tiene a Jesucristo, le sobra todo lo demás.
o El dragón es siempre figura del poder del mal. Jorge lucha valerosamente contra él, como Cristo luchó contra la fuerza del pecado y la subyugó. La princesa inocente e indefensa representa la humanidad que era presa del pecado e incapaz de sobreponerse por sí misma. Cristo toma sobre sí la responsabilidad de rescatar a la humanidad pecadora, siendo él inocente.
VOLVIENDO SOBRE NUESTRA VIDA
Gocemos hoy, hermanos, de este día de fiesta. Gocemos de la Victoria Pascual de Jesucristo. Pidamos a nuestro patrón san Jorge protección contra las asechanzas del mal, que nacen en nosotros mismos y que son nuestro peor enemigo. QAS.