VERANO EN EL CAMPO

A un servidor, que es de campo y, aunque se dedique a otras cosas, lleva el campo dentro, no deja de llamarle la atención que el vocabulario y los estereotipos colectivos responden, en muchas ocasiones, a la cultura urbana.
Cuando en televisión dicen (y muchas veces nosotros también) que “hará mal tiempo”, normalmente quiere decir que lloverá, lo cual, suele significar buen tiempo para el campo.
El tiempo de verano lo solemos asociar a vacaciones. Para el agricultor, sobre todo si es de regadío, suele ser la época de mayor carga de trabajo: regar, “sulfatar”, recoger la cosecha (de frutales o herbáceos)… Bien es verdad que para todos se nos ofrece el poder “tomar la fresca” al llegar la noche y aliviar así el peso del calor del día, y son los que han pasado el día en el campo los que más lo agradecen.
Una sociedad es un sistema complejo, formado no sólo por personas distintas, sino por colectivos distintos, por generaciones distintas. Sin querer, tendemos siempre a primar determinados rasgos que configuran el perfil dominante, que ejerce sobre el conjunto el papel de paradigma: varón, joven, urbano… ¿podría ser éste el nuestro?
Las sociedades maduras se caracterizan, entre otras cosas, por no aplastar con su mayoría a las minorías que conviven en su seno. Esta reflexión, que lanzo al campo abierto de la sociedad, haríamos bien en hacerla también nosotros, en cuanto Iglesia.
 Paz y bien . Mosen Paco.

Esta entrada fue publicada en Noticias. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.