HOMILÍA DOMINGO DE CRISTO REY – 20 de noviembre de 2016
Hoy celebramos la fiesta de Cristo Rey
- No cuestión entre monárquicos y republicanos
- La cuestión no es si Jesús es rey o no lo es, sino qué tipo de rey es
- El rey David prefigura la figura del futuro Mesías. Aquel que es imagen de Dios, primogénito de todo el cosmos, cabeza de la Iglesia, el que tiene la plenitud de todo.
- El letrero de la cruz, el INRI, irónicamente dice “el rey de los judíos”, pero como Jesús había dicho a Pilato. “mi reino no es de este mundo”. Y se escapó cuando querían proclamarlo rey, tras la multiplicación de los panes.
- En la escena de la cruz, quedan bien representadas las posturas ante Jesús:
- Unos habían escapado por miedo
- Otros le miran desde lejos
- Otros se burlan de Él, por el contraste patente entre su pretensión de ser rey y la lamentable circunstancia en que se encuentra. Se burlan de su fracaso.
- El que llamamos el buen ladrón creyó en Jesús como rey, comprendió que clase de rey era, a pesar de las apariencias. Reconoce la inocencia de Jesús, y le pide participar de su Reino, ganándose así la promesa de Jesús del paraíso. Sin muchas teologías y en una situación extrema, aquel ladrón, al que la tradición pone el nombre de Dimas, entrevé lo que para nosotros es una convicción fundamental: que en aquel crucificado llamado Jesús ocurre la salvación de la humanidad, salvación de aquello últimamente oprime al hombre, que es el pecado.
- El Reino de Jesús sabemos que no se consuma en este mundo, pero sí que da comienzo en este mundo. De hecho es lo que define la misión de Jesús, desde en principio: El Reino de Dios está cerca: Convertíos y creed en el Evangelio
- Un Reino que Jesús anuncia, inaugura y comienza a hacer realidad.
- El Reino de Dios es el sueño, el proyecto que Dios tiene para con la humanidad. Una humanidad que se sepa y que se sienta hija de un Dios Padre y, en consecuencia, llamada a construir fraternidad.
- Un Reino siempre por hacer, siempre por recomenzar en cada generación, en cada grupo humano, en cada persona, un reino siempre inacabado.
- En qué consiste este reino, nos lo desgrana magistralmente el prefacio de la fiesta de hoy: “el reino de la verdad y la vida, el reino de la santidad y la gracia, el reino de la justicia, el amor y la paz”.
- La actitud que nos pide este reino se sintetiza en la expresión “servir es reinar”… como Jesús.
- Es el Reino que pedimos en el Padrenuestro: “Venga a nosotros tu Reino”.
- La eucaristía que celebramos es alimento para vivir según el Reino, y es anticipo, además, del banquete del Reino. Respondamos con agradecimiento a esta invitación que el Señor nos hace cada domingo.
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