HOMILÍA DEL DOMINGO 1º DE PASCUA

Pascua / Binéfar 2011

 ™   El que hemos venido recorriendo es un camino ascendente desde la muerte hacia la vida:

o   Hemos partido de la ceniza, reconociendo que somos casi nada

o   Hemos contemplado a Jesucristo como fuente de agua viva, como luz del mundo, como la resurrección y la vida

o   Nos ha dejado el signo del pan ofrecido, roto y compartido; pan que era su cuerpo roto en la cruz y ofrecido por nosotros.

 ™   La muerte sigue presente en nuestra vida; La muerte es siempre fea, repugnante;

o   pero desde que Cristo murió, él la vistió de un manto de esperanza, de un horizonte trascendencia

o   Cristo cuando murió, desactivó el aguijón de la muerte.

o   El velo del templo se rasgó, nos abrió el acceso a la divinidad.

 ™   En esta noche / día santa, la Iglesia nos anuncia a sus hijos la mejor de las noticias que podíamos esperar: que la muerte no termina en la nada, en el vacío; “morir sólo es morir”, que dice JL Martín Descalzo. La muerte es, desde que murió y resucitó Cristo, un paso hacia la vida.

 ™   Cristo ha resucitado

o   Y quiere resucitar en nosotros también

o   También a nosotros nos dice: “no temas… no temáis”: que yo he descargado el peso de tu pecado.

§  Quítate el vestido de tristeza y revístete de mi alegría.

§  Sacúdete la desilusión y vuelve a llenarte de esperanza.

§  Deja que él cambie nuestro corazón

§  Vive de manera pascual

o   Lo que celebramos tiene que impregnar nuestra vida. La alegría pascual ha de manifestarse más allá del templo. El resucitar significa aquí y ahora andar en una vida nueva, una vida llena del mismo Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos, que quiere vivificarnos a todos.

 ™   Hermanos: dejémonos llenar de la convicción y del gozo de la Pascua. Que nuestra vida sea anuncio viviente  de la vida nueva que se nos ofrece.

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