Hijo, ve hoy a trabajar en la viña

Hijo, ve hoy-info

–HOMILÍA 28 de septiembre de 2014: RECAPACITÓ Y FUE

o   (Ez 18, 25-28; Sal 24; Flp 2, 1-11; Mt 21, 28-32) Dom 26º del t. o.

 

NUESTRA VIDA:

–Hay un refrán que dice: “Está bien lo que acaba bien”. Las cosas (las situaciones, las personas) no las podemos juzgar hasta que no acaban como en la parábola de hoy.

LA PARÁBOLA:

–La situación es simple, y la respuesta a la pregunta de Jesús sobre quién de los dos (hijos) hizo lo que quería el padre, también: el primero, el que finalmente fue a la viña a trabajar.

–La aplicación que hace Jesús también es clara, cuando compara a los prostitutas y publicanos (que parece que dicen que no a Dios, pero que aceptan a Jesús y se convierten de su mala vida) con el hijo primero; y a las autoridades judías (que aparentemente dicen que sí a Dios, pero que no aceptan a Jesús ni a sus interpelaciones a cambiar de vida), con el segundo hijo.

–La virtud del primer hijo es el arrepentimiento. Aunque empieza respondiendo mal al padre, acaba recapacitando y haciendo lo que su padre quería. Aunque con sus palabras desobedece, con sus hechos acaba obedeciendo, que es lo decisivo.

o   El ejemplo de este hijo es un motivo de esperanza: siempre estamos a tiempo, por mucho que nos hayamos equivocado, que hayamos fallado: a tiempo de recapacitar y cambiar de vida.

o   Como se suele decir: mientras hay vida, hay esperanza. Mientras el Señor nos concede vida, nos está prorrogando la oportunidad de convertirnos.

–El defecto del segundo hijo está en decir pero no hacer, en aparentar pero en no ser, en cansarse de hacer el bien, pues empezó respondiendo bien, pero acabó siendo inconstante y desviándose.

o   Es un aviso para nosotros: no nos confiemos pensando que llevamos una vida correcta, en pensar que no podemos fallar. Pocas cosas hay tan dolorosas como perder un partido en el último minuto.

o   No nos confiemos dando a nuestra vida un barniz de buena apariencia y de unas ciertas prácticas religiosas.

o   Bien nos advierte la Biblia de que lo que importa al fin y al cabo no es lo que vamos diciendo sino lo que acabamos haciendo:

  • No son los que dicen, Señor, señor lo que entrarán en el Reino de los cielos, sino los que cumplen la voluntad del Padre.
  • San Pablo: No hago lo bueno que deseo, sino que obro lo malo que no deseo.
  • San Juan: No hemos de amar sólo de palabra, sino de verdad y con obras.

o   Es una llamada a la perseverancia, a la humildad (de reconocer que uno siempre puede fallar) y a la confianza en Dios: Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas

EUCARISTÍA:

–A la parábola se le podría añadir un tercer hijo: Jesucristo, el que dijo sí y el que hizo sí.

o   “Amén” significa “sí, creo”, “sí, me entrego, me comprometo con eso que creo”. Jesucristo fue el “Amén” de la humanidad a Dios.

o   Unidos a Él, por su comunión en la eucaristía, podremos “Tener entre nosotros los sentimientos propios de una vida en Cristo Jesús”. QAS.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (21,28-32):

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: «Hijo, ve hoy a trabajar en la viña.» Él le contestó: «No quiero.» Pero después recapacitó y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: «Voy, señor.» Pero no fue. ¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?»
Contestaron: «El primero.»
Jesús les dijo: «Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni le creísteis.»

Palabra del Señor

 

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